sábado, 20 de octubre de 2012

Volando voy, volando vengo

La vida de los muñecos una vez dejan el taller es muy interesante... el pájaro de trapo de Berta aprende a volar. Otra cosa es que lo consiga, pero voluntad no le falta, no.

¡Ánimo, puedes hacerlo!


viernes, 19 de octubre de 2012

es un pájaro...

Berta es hermana de Jorja, la dibujante de ballenas. De pequeña también venía a casa a pintar (sigue viniendo, pero ahora estudia); dibujaba pájaros gordotes... los pintaba todos muy redonditos. Así que tenía que hacerle un muñeco de uno de sus pájaros. Pero no salió muy gordito, no... tendré que coserle otro.


¡por allí resopla!

Jorja tiene ahora veintidós años. Cuando era pequeña pasaba los fines de semana en mi casa y nos dedicábamos a pintar y a hacer manualidades.

Casi veinte años después yo tengo enmarcado y colgado en casa uno de los dibujos que hacía de pequeña: un fondo marino con peces, medusas, algas, mejillones (todos bien alineados) y una enorme ballena... y Jorja tiene una ballena de trapo.


jueves, 18 de octubre de 2012

El primero

Bueno, últimamente voy un poco liada y no he podido coser mucho. Entre mi trabajo "de verdad", los talleres, preparar cosas para FiraVila y algunas cosas más que hago por ahí... tengo varios dibujos esperando que los haga "reales". Así que he pensado en enseñaros los muñecos que he hecho hasta ahora. Los que me seguís en facebook los habréis visto ya... pero bueno.

El primer muñeco que hice a partir de un dibujo fue para Clara, la hija de uno de mis jefes. Antes venía mucho por la oficina y me hacía gracia porque andaba despacito y parecía que sus pies no tocaban el suelo; subía las escaleras silenciosa y me miraba por el cristal hasta que le decía hola. Un día le enseñé fotos de muñecos que había hecho para mis sobrinos y le dije: si me haces un dibujo te hago un muñeco igualito. Le hice su muñeca y a cambio tengo su dibujo colgado en mi cuartito de coser.


Así quedó la muñeca de Clara. Le gustó un montón.

también me gusta el washi tape

Pues sí. El washi tape es una pasada de bonito, tiene un montón de aplicaciones... y quedan todas preciosas. Hace poco me compré (entre otras cosas) un mogollón de rollos en la tienda de Holamama... ¡qué ilusión cuando llegaron!

El problema que surge luego es... ¿cómo guardarlos para que sea práctico?

Pues la solución vino después de volver de mis vacaciones en Oporto. Después de beber tanto vinito, diréis... ¡pues no! Compramos vino, claro, pero al ver la caja pensé ¿por qué no hago un porta-rollos gigante? ¿y cómo lo hago?

Por suerte tengo un hermano muy manitas que se dedica a arreglar relojes, gafas y joyas y al que siempre acudo cuando no sé hacer algo. Él cortó la caja y torneó las muescas al palo de madera (gràcies Serramón). Con la caja de vino, un palo de escoba de madera de los chinos y una sierra de hierro... así quedó mi porta-rollos de washi tape. Muy práctico.
Chulo, chulo... ¡me encanta mi porta-rollos!

Forré la caja con una tela de dibujos de costura que me gusta un montón.
La sierra está pegada sobre el borde de la caja.